"Sordera selectiva" de lo que ella dice.
"Olvido selectivo" de lo que él ha dicho.
Adicto al fútbol, Internet, etc. cuando ella lo reclama.
Revela lo menos posible de sí mismo.
Se niega a discutir lo que no le conviene.
No hace planes con ella.
No se compromete ni se responsabiliza de la casa.
No se define cuando ella insiste en sus preguntas.
Cambia de tema si ella insiste.
Miente sobre sí mismo.
Utiliza un lenguaje confuso, insinúa.
Niega el conflicto: "No sé de qué me hablas".
Minimiza la incomunicación: "Eres una exagerada".
Tienes que aceptarme como soy.
Niega las emociones y experiencia de ella: "No te puede gustar eso".
Afirma categóricamente: "Tu problema es que no tienes sentido del humor".
La descalifica y desacredita delante de otros.
Le ha ido descalificando sistemáticamente a todos sus amigos.
Le critica a sus padres y hermanos hasta conseguir que deje de verlos. No obstante cuando se reúne con ellos se muestra falsamente amable con la mujer.
La insulta cruelmente y delante de los hijos.
Niega el abuso verbal: "Yo nunca he dicho eso".
La culpa de su cólera: "Te estás volviendo loca".
Consuelo Barea Payueta, médica y psicoterapeuta.





